Wednesday, 7 March 2012

Studia Croatica, Año VII, Buenos Aires, 1966, N° 20

Studia Croatica, Año VII, Buenos Aires, 1966, N° 20

 SUMARIO

·           Jure Petricevic: La crisis política y económica en Yugoeslavia
·           Gojko Boric: Elcaso del escritor Mihailov
·           Francisco Nevistic: ¿Presenciamos al retorno comunista al humanismo o al retorno al humanismo comunista?
·           Jure Petricevic: La producción agropecuaria y el encarecimiento de víveres en Yugoeslavia
·           Pedro Capkun: Fray Carlos Balic - escotista y mariólogo
·           Antun Nizeteo:Dante y los croatas
·           J. G. Fratija: Sibenik y su Catedral
·           Ivan Vitezic: Los eslavos católicos entre este y oeste a la luz del pensamiento y la obra del obispo Strossmayer
·           J. G. Fratija: El milenio polaco y los croatas
·           Ivo Bogdan: El restablecimiento de relaciones entre la Santa Sede y Yugoeslavia

Documentos
·           La protesta de la Conferencia Episcopal de Yugoeslavia contra la restricción de las libertades religiosas
·           El gobierno pidió que los obispos retiren la carta pastoral - Sus implicaciones diplomáticas

Notas y comentarios
·           Los católicos croatas y el ecumenismo
·           La Declaración del Consejo Nacional Croata sobre la ayuda norteamericana al dictador Tito
·           Monumento al cardenal Stepinac en Melbourne
·           Los tribunales alemanes juzgan justificada la resistencia de los croatas
·           Resistencia política y económica en Croacia vista por el "New York Times"

Reseña de libros

·           Dr. Dominik Mandic: Estudios y aportes de la vieja historia croata (Ivo Bogdan)
·           Francisco H. Eterovich y Christopher Spalatin: Croatia - Land, People, Culture, Vol. I (Branko Anzulovic)
·           George J. Prpic: French rule in Croatia, 1806-1813 (Milan Blazekovic)
·           Ladislau Hory - Broszats: Der Kratische Ustascha-Staat (F. Nevistic)
·           Vinko Nikolic:Duga nad porusenim mostovima - Pred vratima domovine (Branko Kadic)
·           P. Bernardo Barcic O.F.M.: S. Pavlom VI u Kristovoj Domovini (Bonifacio Perovic)
·           Journal of Croatian Studies, III-IV (Milan - Blazekovic)
·           Karl Gustav Strohm: Zwischen Mao und Kruschschew - Wandlugen des Komunismus in Sudosteuropa (Francisco Nevistic)
·           Zlatko Tomicic: Put k Mestrovicu (Branko Kadic)
·           Rastko Vidic: Situación de la Iglesia en Yugoeslavia (Ivo Bogdan)

Tuesday, 6 March 2012

Nicolas Zrinski - Leónidas de la Cristiandad

NICOLÁS ZRINSKI - LEONIDAS DE LA CRISTIANDAD

Cuarto centenario de la defensa de Szigeth por un príncipe croata
J. G. Fratija, Buenos Aires
Studia Croatica, Año VII, Buenos Aires, 1966, N° 22-23

Cuando hace 400 años subió al trono Papa Pío V, la Iglesia tuvo un pontífice enérgico y decidido que con todo arrojo empezó a preparar una nueva cruzada que sería coronada por la gloriosa victoria de Lepanto. Los acontecimientos sucedidos ese mismo año en el vasto frente entre la Cristiandad Occidental y el imperio islámico turco "ha contribuido -en opinión de uno de los historiadores más competentes- poderosamente a crear un clima favorable a esta cruzada y afianzar al Papa en sus proyectos" [1] Aquel año fue detenido por un ex ban de Croacia el inmenso ejército turco de Solimán el Magnífico, quien, con su decimotercera campaña se puso en marcha, con mayores fuerzas que nunca, a través de Croacia y Hungría para conquistar Viena, residencia de Maximiliano II, emperador romano-germánico, primo hermano de Felipe II. El ejército turco, superior a 200.000 soldados, se detuvo del 5 de agosto al 8 de septiembre de 1566, sitiando la fortaleza de Szigeth en la Hungría sur-occidental, no lejos de los lindes septentrionales de Croacia. La fortaleza la defendió el príncipe Nicolás Subic Zrinski con unos 2.000 soldados, principalmente croatas. Cuando se hizo ilusoria toda defensa ulterior, Zrinski prefirió morir combatiendo que capitular y entregarse, aunque los turcos le amenazaban con decapitar a su hijo Jorge que presuntamente habían capturado. Solimán el Magnífico murió durante el asedio, en la noche de 4 a 5, de septiembre, y no se sabe si de ira por la resistencia de Zrinski o por alguna enfermedad. "Poco importa la causa; el hecho es que muchos historiadores fijan en esta fecha el principio de la "decadencia del imperio otomano". Siquiera por una vez, una precisión de esta naturaleza no carece de sentido, puesto que el imperio, que dependía enormemente de su jefe, pasó entonces de manos del Magnífico, del Legislador (así lo llamaban los turcos) a las del débil Selim II, el hijo "de la judía", que gustaba más de la buena mesa y del vino de Chipre que de las campañas belicosas" [2].
El repliegue del ejército turco que trataba de redimir el fracasado asedio de Malta del año anterior (1565), fue acogido con gran entusiasmo y alivio en el Occidente cristiano. Nicolás Subic Zrinski, valiente defensor de Szigeth, fue glorificado como Leónidas de la Cristiandad.

Despojo de los musulmanes de Bosnia so pretexto de la reforma agraria

DESPOJO DE LOS MUSULMANES DE BOSNIA SO PRETEXTO DE LA REFORMA AGRARIA

Ivo Bogdan, Buenos Aires
Studia Croatica, Año VII, Buenos Aires, 1966, N° 22-23


Reforma agraria en Bosnia-Herzegovina
El régimen comunista no reparó el despojo de los croatas cometido por los gobiernos monárquicos panserbios
La reforma agraria en Bosnia y Herzegovina requiere una reseña aparte. El autor del precedente trabajo tomó parte directamente en el intento de la revisión de la reforma agraria en Eslavonia. Por ese motivo no se ocupó de las relaciones agrarias en Bosnia y Herzegovina. Allí regían otras condiciones que en las demás provincias croatas a causa del dominio otomano de cuatro siglos. En esas provincias también la expropiación de las tierras a raíz de la reforma agraria yugoslava constituía un duro golpe para los croatas. Allí el colonato fue abolido definitivamente recién al derrumbarse Austria-Hungría, que demoró con las reformas con el fin de ganarse la colaboración política de la ex clase dirigente bajo el gobierno turco. Por ello, después de la ocupación de esas provincias en 1878, en virtud de la resolución del Congreso de Berlín, la potencia ocupante no consideraba oportuno expropiar mediante una reforma agraria radical a los terratenientes, agas y beyes que en buena parte eran descendientes de la nobleza croata islamizada[1]. Por ello se procedió a adquirir gradualmente la tierra, labrada principalmente por los ortodoxos, accesibles a la propaganda nacionalista serbia, si bien esos ortodoxos no eran de origen serbio. La población ortodoxa se radicó en Bosnia después de la invasión turca y ocupó los hogares abandonados por los exiliados católicos croatas[2].
Además, desde el punto de vista de la delicada cuestión nacional en Bosnia-Herzegovina, la simple transferencia de la propiedad de la tierra a los campesinos serbios hubiera significado entregar la tierra de los terratenientes croatas a los integrantes de la minoría serbia. Implicaría asimismo el empobrecimiento de la clase dirigente hasta entonces, pues una reforma agraria radical, y llevada a cabo en las mejores condiciones, nunca asegura la compensación del auténtico valor a sus propietarios. Cabe acotar aquí que en Bosnia había muy pocos latifundios y que prevalecía el tipo de los propietarios musulmanes con unos cuantos colonos.
En 1910 había en Bosnia y Herzegovina 110.000 familias de colonos. Más del 70% eran serbios, menos de 30.000 católicos y sólo 5% musulmanes quienes constituyen la gran parte de la población urbana. Los propietarios de la tierra eran casi exclusivamente los musulmanes[3].
Las autoridades de Austria-Hungría decidieron proceder con cautela en la reforma agraria y favorecieron la compra de la tierra por los campesinos otorgándoles créditos favorables en los bancos oficiales, privados y las cooperativas. De ese modo procedieron principalmente los católicos, mientras los ortodoxos exigían la simple expropiación de la tierra[4]. Lo consiguieron al constituirse el "Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos" en 1918. Los 130.000 colonos serbios recibieron gratis las tierras. La compensación total a sus propietarios musulmanes croatas llegaba a 250 millones de dinares (cerca de 5 millones de dólares), pagaderos en bonos estatales a largo plazo. Gran parte de esta suma fue sacada a los mismos ex propietarios so pretexto de los impuestos impagos en la fase de transición cuando los colonos arbitrariamente dejaron de cumplir con las obligaciones hacia los propietarios, antes de dictarse las leyes sobre la transferencia de la propiedad de esas tierras.

Colonización de los serbios so pretexto de la reforma agraria

COLONIZACIÓN DE LOS SERBIOS SO PRETEXTO DE LA REFORMA AGRARIA

Rikard Flögel
Studia Croatica, Año VII, Buenos Aires, 1966, N° 22-23
Las relaciones agrarias en la Croacia propiamente dicha[1] de la época del feudalismo fueron eliminadas en 1848 con la abolición de la servidumbre. La tierra pasó a ser propiedad de los campesinos, colonos hasta entonces. No obstante, los nobles conservaron la propiedad de la tierra que explotaban directamente. De esa manera se mantuvo cierto número de grandes propiedades, aunque se trataba de extensiones que en ambas Américas no representan grandes posesiones. Estos latifundios, que en casos excepcionales alcanzaban algunas decenas de miles de jutro catastrales[2] se hallaban principalmente en la parte noroeste de Croacia, es decir, en Eslavonia, mundialmente conocida por su excelente madera de roble.
El noroeste de Croacia, luego Istria, parte de las islas dálmatas[3] y del litoral estaban densamente poblados y allí prevalecía el minifundio. Dicha superpoblación agraria era la secuela de la presión turca, que duró cerca de 250 años y recién desapareció con la Paz de Karlovac en 1699. Los croatas católicos, huyendo de los otomanos, se radicaban en grandes masas en la parte de la Croacia cristiana, especialmente en los alrededores de Zagreb, en el litoral y en las islas. Gran número de croatas emigró a otros países: Hungría, Austria, Italia, incluso a Francia. Desde el siglo pasado muchos croatas emigraron a ambas Américas, en total más de un millón de personas, en su mayoría, hombres. El problema de la superpoblación agraria en parte pudo resolverse mediante la colonización interna, pues en Eslavonia todavía quedaban tierras de los particulares, de la Iglesia, de las comunidades agrarias, del fisco y de los municipios. Una parte de esas tierras no se explotaba racionalmente, de modo que una reforma agraria, bien planificada y aplicada, pudo haber redundado en beneficio económico y social.
Los latifundios más extensos y conocidos pertenecían a los condes Normann (Valpovo) con 53.733 jutro; a los condes Pejacevic (Nasice) con 34.158 jutro; a los condes Majlath (Donji Miholjac) con 43.692 jutro; a la diócesis de Djakovo con 35.838 jutro; a los barones Guttman (Slatina-Nasice) con 19.232 jutro; a los condes Draskovic (Slatina) con 27.604 jutro; al conde Aladar Jankovic (Cabuna), con 10.838 jutro; al conde José Jankovic (Lukac) con 6.125 jutro; al conde Andrés Jankovic (Suhopolje) con 7.886 jutro; al patriarcado ortodoxo (Karlovci) con 10.639 jutro; a los barones hermanos Turkovic (Kutievo) con 18.405 jutro; a Wiener Bank Verein (Daruvar) con 22.683 jutro[4]; luego algunas propiedades sin los datos precisos en cuanto a su extensión, como por ejemplo la propiedad del conde Eltz (Vukovar), del conde Khuen-Belassy (Nustar), de la condesa Clara Alldringen (Ruma.), etc.
Junto con las disposiciones legales adecuadas, con la parcelación de los latifundios, con la reforma agraria, las mejoras respectivas, el desagüe, con la acción de colindar las parcelas chicas, todo ello unido al imprescindible proceso industrial habría podido proporcionar a cada familia campesina croata una hacienda propia y posibilidades de una vida digna sin necesidad de buscar pan en los países de ultramar.

Monday, 5 March 2012

Vinko Nikolic: Duga nad porusenim mostovima ...

Vinko Nikolic: Dúga nad porusenim mostovima (El arcoiris sobre los puentes destruidos); Pred vratima domovine (En el umbral de la Patria)

Por Branko Kadic, Buenos Aires

Studia Croatica, Año VII, Buenos Aires, 1966, N° 20

Dúga nad porusenim mostovima (El arcoiris sobre los puentes destruidos). Buenos Aires, 1964; Pred vratima domovine (En el umbral de la Patria), Buenos Aires, 1966, pp. 416.
El problema de los exiliados políticos se remonta a los albores de la sociedad humana. Cuando el exilado es un escritor, un poeta (acordémonos tan sólo del profeta Jeremías, de Ovidio, de Dante Alighieri y de Unamuno) su destino se vuelva aun más trágico y su angustia crece. Sobre la poesía de los desterrados se ha escrito mucho. Así Albert Thibaudet, analizando la difícil situación de los exilados durante la Revolución Francesa, recalca: "Las élites exiladas viven trágicamente. Están obligadas a una vida dura, a una vida de aislamiento y humillación. Bajo la presión del extranjero y de distintas pruebas deben modificar sus puntos de vista anteriores, conocer otros o crear nuevos".
Entre decenas de miles de refugiados croatas, al término de la segunda conflagración mundial -cuando Croacia fue sometida al régimen opresor comunista e incorporada al conglomerado multinacional yugoslavo, sumida en terror y sangre a raíz de matanzas colectivas de centenares de miles de civiles y soldados desarmados, conocidas como la Tragedia de Bleiburg-, hubo también varios poetas que se radicaron en distintos países europeos y del Nuevo Mundo. Entre los que llegaron a las costas argentinas se encontraba el profesor Vinko Nikolic, hombre de múltiple acción, cuya obra poética y la actividad literario-cultural y editora queremos resumir aquí con motivo de su reciente traslado a París.

Sunday, 4 March 2012

Gojko Boric: El caso del escritor Mihailov

GOJKO BORIC: EL CASO DEL ESCRITOR MIHAILOV
Studia Croatica
Año VII, Buenos Aires, 1966, N° 20

Resultó que acertaron algunos periódicos occidentales cuando al comienzo del "affaire" Mihailov afirmaron que en Yugoslavia se está produciendo el segundo caso Djilas. Mihailo Mihailov, profesor de literatura en la Facultad de Filosofía de Zadar, fue arrestado por la policía secreta comunista, UDBA, en Zadar, ciudad costera en Croacia, donde se había radicado[1]. ¿Qué mal había hecho el profesor Mihailov que el mismo Tito, presidente vitalicio de Yugoslavia, consideró necesario intervenir en el asunto? Tito tildó a ese joven profesor de literatura de reaccionario que habla despreciativamente de la gran revolución de octubre y al mismo tiempo reconvino a un grupo del fiscales del Estado: "Mirad cuántos inconvenientes nos acarreó ese artículo, publicado en Delo! Los fiscales debieron en el acto prohibir su publicación y llevar al conocimiento público esa medida" [2]. Lástima que ese artículo tan interesante, publicado luego en el exterior, lo hayan podido leer muy pocos en Yugoslavia a causa de que la edición de la conocida revista belgradense Delo, correspondiente al mes de febrero, fue secuestrada a pedido de la embajada soviética en Belgrado antes del discurso de Tito. El motivo de tal medida policial fue la segunda parte del trabajo de Mihailov, titulado El verano de Moscú de 1964.
Mihailo Mihailov, hijo de rusos, nació en Zrinjanin en Voivodina. Conoce muy bien la vida cultural, moderna y antigua de Rusia. En Yugoslavia se destacó por sus estudios en el campo de la eslavística y por sus numerosas traducciones de escritores rusos. Con gran entusiasmo se dedicó al estudio del Fiodor Mihailovic Dostoievski. Para comprender cabalmente su caso, cuadra subrayar que se trata de un estudioso y escritor que busca afanosamente la verdad, pero está obligado a vivir en un Estado comunista. Por mucho tiempo las obras de Dostoievski fueron mal vistas, y en parte lo son hoy, en la Unión Soviética. El mejor ejemplo nos lo brinda la "Historia de la literatura rusa" que hoy sirve como manual en las escuelas yugoslavas: tiene 1.036 páginas y sólo una página y media se dedica al gran escritor Dostoievki[3].
Algunos críticos rusos, serbios y croatas de orientación comunista presentaron repetidas veces a Dostoievski como "tenebroso, reaccionario y enemigo del socialismo". Mihailov refutó todas críticas injustas y tendenciosas en el estudio Dostoievski hoy día, publicado en la revista literaria Kolo[4]. Sin importarle el prestigio de ciertos críticos comunistas de Dostoievski, entre los cuales figuran los nombres del comisario del pueblo Lunacharski, de Lenin y Máximo Gorki. Mihailov analizó con criticismo sus apresurados juicios. Les objeta haber empleado métodos erróneos y no tener la capacidad de comprender la vida espiritual de Dostoievski con esta frase:
"Probaremos que la verdadera causa de la hostilidad empedernida hacia Dostoievski no estriba en que dicho escritor no supiese contestar a los problemas planteados o que diera tal vez una respuesta errada o rechazara la única solución viable, "la progresiva", sino que esa causa hay que buscarla en el hecho de que Bielinski, Mihalovski, Gorki e incluso Lenin, no supieron contestar las preguntas formuladas por Dostoievski y de ahí esa antipatía nerviosa que en los críticos menos circunspectos y respetuosos degeneró en agravios"[5].

Tuesday, 21 February 2012

Cursos de Idioma Croata

Cursos de Idioma Croata

Studia Croatica ofrece cursos de idioma croata presenciales (en el centro de la ciudad de Buenos Aires) y por Internet,
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