Tuesday, 2 May 2017

012 Con los croatas de Sud América (1929-1931) - Dr. Vjekoslav Vrančić

Capítulo 6. EL DR. JURAJ KRNJEVIĆ Y EL «HRVATSKI DOMOBRAN»

No existe una historia escrita de la inmigración croata en los países de América del Sur que están sobre el Atlántico que nos permita dar una imagen fiel de las circunstancias en las que, en 1931, el Dr. Branko Jelić comenzó la actividad política en esa parte del mundo. Por eso esta breve visión general de la situación de entonces en las orillas del Río de la Plata solo tiene el propósito de presentar el ambiente en el que ese trabajo se llevó a cabo.

En ese momento, que coincide con mi estadía en esos países, la gran mayoría de los inmigrantes croatas que habitaban allí venían de las localidades costeras de Dalmacia y de la costa de Croacia, así como de pueblos de otras regiones croatas. Su fuente de ingresos era el trabajo físico, sobre todo la agricultura, excepto en las ciudades. Los inmigrantes croatas de otras regiones eran pocos en número y no jugaban un papel importante en la evaluación de las oportunidades de la comunidad de expatriados croatas en esa región del mundo.

Según las estadísticas del Comisariato para la Emigración de Zagreb de 1939, el número de emigrantes procedentes del territorio de la antigua Yugoslavia era en ese tiempo: en Argentina 150.000, Brasil 15.000 y Uruguay 10.000, en números redondos. Siguiendo la misma fuente de la que tomamos estos datos[1], los inmigrantes croatas eran el 80% de esos números. En Argentina se asentaron en 133 localidades dispersas, en Brasil se reunieron en 11 y en Uruguay en 3 asentamientos.

Debido a que en el período comprendido entre 1929 y 1939, los movimientos migratorios entre las tierras croatas y los países sudamericanos se estancaron, podemos considerar que esos números redondos permanecieron aproximadamente iguales para ambos años.
En Brasil, los emigrantes croatas se establecieron en San Pablo y sus alrededores, y en Uruguay, en Montevideo, la capital del país. En Argentina, el mayor número de los inmigrantes croatas vivía en la zona agrícola fértil, que comprende la parte norte de la provincia de Buenos Aires y la zona sur de la provincia de Santa Fe, o sea al norte de la ciudad de Buenos Aires y al sur de Rosario. Entre los inmigrantes había pequeños y grandes propietarios de tierras o quienes alquilaban la tierra y la cultivaban por su propia cuenta. 

Los inmigrantes que no habían encontrado empleo permanente en el interior, vivían en la capital, Buenos Aires, y su entorno inmediato. Se estima que en ese tiempo allí había alrededor de 20.000. Las oportunidades de empleo que había eran: la obra pública, otros tipos de construcciones, así como trabajo en empresas industriales, que se limitaban a la transformación de productos agrícolas (molinos, aceite comestible) y la ganadería (frigoríficos, curtiembres).Quién no tenía un empleo fijo, trabajaba en empleos ocasionales esperando el tiempo de la cosecha, para conseguir un trabajo agrícola temporario. En el sur de Argentina, alrededor de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut, había un grupo de trabajadores croatas en los pozos de petróleo. Como se dijo antes, el resto de los inmigrantes croatas en Argentina estaba esparcido por todo el país.

Sobre las organizaciones croatas en estos países de América del Sur sabemos poco. En Brasil y Uruguay no podía haber, porque la inmigración croata en gran número no comenzó en esos países hasta después de la Primera Guerra Mundial. Al escribir sobre la vida socio-política y las actividades culturales y educativas, Holjevac menciona en Argentina sólo tres sociedades de inmigrantes croatas:[2] "Sociedad Slava de Socorros Mutuos", establecida el 5 de noviembre de 1882 en Buenos Aires, que más tarde cambia su nombre por el de "Sociedad Yugoslava de Socorros Mutuos" [3], a continuación se creó la "Sociedad Sud Eslava para la lengua materna", establecida en la localidad de Acebal en 1908, y luego, en 1909, la "Sociedad de tamburitza Croata - Sokol", en el mismo lugar, cerca de la ciudad de Rosario.

Durante la Primera Guerra Mundial se establecieron en la Argentina, alentados desde la sede de Valparaíso, Chile, varias filiales de la "Defensa Nacional Yugoslava", que apoyó al "Comité Yugoslavo".

Después de la creación del Estado de los Serbios, Croatas y Eslovenos (SHS), encontramos en Argentina la organización de inmigrantes croatas llamada "Hogar de los inmigrantes croatas", en las localidades de Villa Mugueta y Arequito, ambas en la provincia de Santa Fe, y en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut.

En San Pablo, Brasil, también existía el "Hogar de los inmigrantes croatas", además de "Hrvatska Sloga" (Concordia Croata) y H.Š.K. "Zrinski".

Después del asesinato de los representantes nacionales de Croacia en la Asamblea Nacional de Belgrado, se puede apreciar que en amplias capas de la inmigración croata en estos tres países de América Latina se va muriendo lo yugoslavo. Esto se podía advertir exclusivamente cerca del Consulado General en Buenos Aires y del cónsul honorario en Rosario (Branko Rubeša, croata de Istria)[4].

En la medida en que los inmigrantes croatas tenían una orientación política, en ese entonces eran partidarios del Partido Campesino Croata. En Rosario se estableció también la organización del Partido, que mantenía relaciones con la dirección del Partido en Croacia, y más tarde con sus representantes en el exilio. La membresía del "Hrvatski Dom" – Hogar Croata de Montevideo no estableció una organización partidaria, pero la gran mayoría apoyaba al Partido Campesino Croata-HSS[5]. En ese tiempo en la Argentina no había una organización nacionalista croata. Bajo este nombre empezó a actuar el Ing. Ivan Kolusi, cuando en su boletín "Croacia", puso esa etiqueta.

Además del Ing. Kolusi y del Prof. Žuvanić, quienes estaban dispuestos para cooperar, el Dr. Branko Jelić en Argentina no encontró ninguna base organizada para su labor futura. A la Argentina llegó con el corazón abierto y con mucho amor por Croacia. A cambio, obtuvo la misma respuesta de amplias capas de inmigrantes croatas, que se unieron a él.
Sin contar las numerosas reuniones, asambleas, congresos, la votación popular y otras acciones, se debe mencionar que en el primer año, el Dr. Jelić y sus asociados establecieron 28 filiales totalmente organizadas del "Hrvatski Domobran" (Defensa del Hogar Croata), con el Consejo General (Jefatura) en Buenos Aires y Vice Consejos (Vice Jefaturas) en Montevideo y en San Pablo. Estaban organizándose 8 filiales y en 20 había comisiones ya establecidas. Todos los "Hogares de Inmigrantes" y numerosos partidarios del HSS (Partido Campesino Croata) integraron las filas de los Domobrani (Defensores de la patria)[6].

En su trabajo político, el Dr. Branko Jelić no actuó partidariamente, sino teniendo en cuenta el bien de Croacia. El Boletín de la Sociedad estaba lleno de imágenes y recuerdos del líder y maestro Stjepan Radić. Los nombres y fotos del Dr. Maček, del Dr. Pavelić, del Ing. Košutić y del Dr. Krnjević se publicaban con frecuencia juntos y uno al lado del otro. El Dr. Maček estaba ubicado habitualmente adelante del Dr. Pavelić.

Se hacía hincapié en la lucha y en el objetivo común de los croatas: el Estado Independiente de Croacia. Como ejemplo, cito un artículo del corresponsal P.M., desde Zagreb que fue publicado en la edición 46 de 23/04/1932 en el boletín societario "Hrvatski Domobran" – El Defensor Croata bajo el título "El Dr. V. Maček y el Dr. A. Pavelić - dos personalidades brillantes de la actualidad croata".

El artículo dice, entre otras cosas: "Nosotros, la generación actual, estamos muy lejos de poder evaluar la importancia de la lucha de estos dos brillantes gigantes de la Croacia de hoy y de la Croacia del futuro; nosotros no podemos ni siquiera hacernos la imagen correcta sobre ellos, ni imaginar de cuantos peligros estos dos grandes salvaron a su nación..."

En una edición dedicada al primer aniversario de la publicación (12 de junio 1931 - al 12 de junio de 1932) la mitad de la primera página del boletín estaba ocupada por fotos del Dr. Maček y del Dr. Pavelić, ubicadas debajo de un escudo estilizado de las provincias croatas, y alrededor de las mismas estaba escrito el nombre de la publicación "Hrvatski Domobran” - El Defensor Croata. Debajo de esas fotos se encontraba el siguiente texto: "Líderes de la lucha expresada en los principios del Defensor Croata: lucha intransigente para lograr un Estado croata independiente".

Incluso antes de la llegada del Dr. Jelić, en el boletín "Croacia" Kolusi comenzó teniendo una orientación croata general (no partidista) que mantuvo. Ya en el primer número del Boletín en la segunda página, había una imagen de Stjepan Radić que ocupaba casi toda la página junto a una corta nota; las páginas 10 y 11 estaban dedicadas al Dr. Vlatko Maček, y en las páginas 12 a 14 se encontraba plasmado el mensaje -en traducción al español-, del Dr. Krnjević, como miembro de la Asamblea y secretario general de la Representación Nacional Croata, que dirigió al estadista francés y entonces ministro de Relaciones Exteriores, Aristide Briand.

El mensaje del Dr. Krnjević tuvo en ese momento una gran repercusión en la emigración croata y le infundió esperanza, por lo que aún hoy es valioso repetir su contenido para su recuerdo.

La ocasión del mensaje del Dr. Krnjević era el "Memorándum sobre la creación de una federación paneuropea", que en mayo de 1930, Aristide Briand envió a todos los gobiernos europeos, pidiéndoles observaciones y aportes al proyecto.

Haciendo referencia a las palabras del propio Briand, según la cual el objetivo de la propuesta era encontrar "una solución común a todas las cuestiones relativas a la organización de la paz europea, y el uso prudente de todas las fuerzas vivas de Europa", el Dr. Krnjević en su mensaje (presumiblemente del mes de junio de 1930) expresó la opinión de que para el éxito completo de los esfuerzos de Briand era indispensable escuchar los comentarios y propuestas no sólo de los gobiernos europeos, sino también de los pueblos que no tenían sus gobiernos nacionales, y por lo tanto no podían participar directamente en esta importante tarea, lo que sería muy necesario, porque la paz europea siempre estuvo estrechamente conectada con el destino de esos pueblos.

A continuación en el escrito, el Dr. Krnjević señaló que sería útil que Briand en este caso escuchara también al pueblo croata, que luchó siempre por sus derechos por medios pacíficos y que en esta lucha no se dio por vencido, incluso después de la muerte de su Líder en la Asamblea de Belgrado.

Por eso, en su calidad de representante nacional croata y Secretario General de la Representación Nacional Croata, llamó la atención sobre la cuestión, que era por su naturaleza una amenaza para la paz europea, hasta que se encontrara la solución de fondo. La cuestión era la de Croacia y Serbia.

A continuación, el Dr. Krnjević mostró la posición de Croacia de aquel entonces como sigue:

Croacia y los croatas entraron en 1918 en una unión con Serbia y el pueblo serbio, con la intención de ordenar su vida pública sobre la base de la libre determinación.
El derecho a la libre determinación estaba garantizado en Croacia y para los croatas, no sólo sobre la base del punto de vista internacional moderno, sino también del derecho de las naciones que en el pasado formaron la Monarquía Austro-Húngara, derecho a vivir en total libertad, lo que, de hecho, fue garantizado en los acuerdos internacionales. En el Tratado de Paz el pueblo croata fue reconocido como un factor nacional en la comunidad de los Serbios, Croatas y Eslovenos. En el tratado de Saint Germain del 10 de septiembre de 1919, Serbia dio a las potencias aliadas una total garantía de que iba a respetar la libertad de Croacia y de los croatas ("garantía absoluta de gobernar sobre la base de la libertad y el derecho").
Además, los representantes de Serbia expresaron directamente a los croatas su voluntad, de que iban a cumplir con esas obligaciones. ¿De qué manera Serbia cumplió con esas obligaciones? - El Dr. Krnjević pregunta y responde:
Tras el regreso del ejército serbio (a través de Salónica) en 1918, Serbia ocupó militarmente todo el territorio croata. Bajo la protección de las fuerzas militares ella se apoderó de todo el gobierno en Croacia, y hasta abolió la autonomía municipal.
Abusando del poder, Serbia empezó a pisotear la individualidad nacional croata, prohibiendo todo acto político croata y explotando económicamente a las provincias croatas a favor de Serbia.
Tres años más tarde se le impuso una constitución del Estado en contra de la voluntad unánime del pueblo croata. Este acto logró fortalecer jurídicamente la situación creada en los últimos años y se hizo para consolidar la omnipotencia serbia. Bajo el gobierno constitucional de 1921-1929, el gobierno parlamentario, por medio de una mayoría alcanzada a través de elecciones fraudulentas, había hecho todo lo posible para confirmar esa omnipotencia.
La representación parlamentaria croata buscaba por todos los medios hacer posible la convivencia de los croatas y serbios, pero éstos respondieron con asesinatos de croatas, incluyendo a su líder Stjepan Radić, ejecutado el 20 de junio 1928 en plena sesión parlamentaria en Belgrado. Unos meses más tarde, el rey Alejandro impuso su dictadura personal y con su poder ilimitado trató entonces de lograr lo que no pudo con la ayuda de los partidos parlamentarios serbios. El régimen absolutista prohibió a los croatas la utilización de su denominación nacional, su bandera y su escudo. Eliminó los libros croatas de la escuela y forzó la disolución de las sociedades culturales croatas confiscando en muchos casos sus propiedades.
Se dividieron arbitrariamente las provincias croatas, sometiéndolas al yugo serbio y prohibiendo el uso de sus nombres, que se utilizaban desde hacía siglos. En este momento se está tratando de destruir la Representación Nacional Croata y la organización política en torno al cual se reúne toda la nación croata. Para lograr esto, se cayó tan bajo que abusan y torturan a un gran número de personas, para obligarlos a realizar las declaraciones que necesitan para acusar al Dr. Vlatko Maček, heredero de Stjepan Radić y a los líderes croatas de este momento, que el régimen dictatorial quiere eliminar a toda costa. Esta gente fue golpeada con bolsas de arena, colgada de las paredes, perforada con clavos y agujas, quemada con velas en todo el cuerpo desnudo, etc., etc.
Con la represión de la libertad de prensa, la prohibición del derecho de reunión y de asociación y cualquier crítica a la autoridad del régimen, con la policía omnipotente y la abolición de un poder judicial independiente, este régimen impidió cualquier defensa legal de los derechos humanos más básicos del pueblo croata.
Tales procedimientos nunca han tenido el éxito deseado. La actuación de los partidos parlamentarios serbios (en especial el crimen del 20 de junio 1928) y la intención manifiesta del régimen absolutista, destruyeron toda conexión - moral y política - entre Croacia y Serbia. Pisoteando las obligaciones y compromisos morales y políticos, comprometidos delante de las potencias signatarias de los tratados de paz, así como ante el pueblo croata, todos los representantes de Serbia, antiguos y actuales, dejaron de ser confiables de tal forma que el pueblo croata no podrá creer sus promesas futuras, aun cuando fueran sinceras.
Los diputados croatas elegidos por el pueblo croata, creen que las cuestiones entre Croacia y Serbia pueden ser resueltas pacíficamente y a fondo, sólo por aquellas naciones ante las cuales Serbia se comprometió a cumplir con el acuerdo de Saint Germain.
La historia nos enseña que el pisoteo de los derechos humanos y el sometimiento de la gente, si no se quitan a tiempo, siempre causan complicados enredos internacionales, que en muchos casos tienen consecuencias fatales en la vida internacional.
Estoy profundamente convencido -concluye el Dr. Krnjević en su presentación- que Su Excelencia dará un paso importante hacia la organización de una paz europea, si usted se pone al frente del esfuerzo para que las superpotencias firmantes del tratado de Saint Germain resuelvan esta cuestión, ya que de este modo proporcionará paz en esa parte de Europa, donde saltó la chispa que provocó la (Primera) Guerra Mundial, justamente por las tensas relaciones entre las naciones.
Ruego a V.E. que acepte la expresión de mi más alta consideración.
Firma: Dr. Juraj Krnjević, Secretario General de la Representación Nacional Croata.

A la obra generosa y patriótica del Dr. Jelić, del Ing. Kolusi y del Prof. Žuvanić, extendida a través de la organización "Hrvatski Domobran", el Dr. Krnjević respondió con estrechez partidaria. No sé si el Dr. Krnjević lo hizo públicamente, pero lo hizo en una serie de cartas a miembros del Partido Campesino Croata-HSS en América del Sur, con quien mantenía correspondencia regularmente, o bien en respuesta a cartas ocasionales. En esas cartas la posición de Krnjević era que: "No hay otra política del pueblo croata si no es la política de Stjepan Radić, y ninguna otra organización política más que el Partido Campesino."

Durante el tiempo de mi estancia en Argentina era consciente de que no reinaba la unanimidad en las filas del liderazgo de la emigración política croata. Más tarde, durante mi encuentro con el Dr. Branko Jelić en Viena, durante el verano de 1932, me enteré de muchos detalles acerca de la actitud indiferente del Dr. Krnjević hacia él y el "Hrvatski Domobran". La casualidad quiso que, después de mi regreso a la Argentina en 1947, luego de que se perdiera la guerra defensiva croata, pusieran a mi disposición dos cartas originales del Dr. Krnjević, cuyo contenido ilumina las circunstancias de la época. Las cartas fueron escritas a mano, y no hay duda de su autenticidad. Creo que la publicación de su contenido aún hoy no está de más.

Una de las cartas, escrita en Ginebra el 4 de octubre de 1931, en papel con el membrete de "CROATIA, periódico político croata, 70 Route de Florissant". La misma está dirigida a Jure Stanić, ex presidente de la organización local del HSS (Partido Campesino Croata) en Vitina, Herzegovina, que en ese momento se encontraba en Montevideo, Uruguay.



[1] Holjevac, op. cit., págs. 196-198.
[2] Trabajo citado, págs. 209-210.
[3] Como me dijeron durante mi estadía en Buenos Aires en 1930, la sociedad de socorros mutuos fue establecida en 1882 por Nicolás Mihanović principalmente para sus empleados de ascendencia croata, y la llamó "Sociedad Austro-Húngara de Socorros Mutuos" por la ciudadanía de sus miembros. La Sociedad tenía un mausoleo común con una inscripción con ese nombre. Después del colapso de la monarquía, la sociedad cambió su nombre por el de "Slava", y más tarde, por presión del Legado (Embajador) Ivo Grisogono el nombre cambió a "Yugoslava". Me dijeron que el Legado pidió que se cambie también la inscripción sobre el mausoleo, pero se han negado. Uno de ellos comentó: "¡Nos engañaron vivos, pero muertos, no!"
[4] Para ilustrar las circunstancias, Kolusi publicó en el boletín "Croacia" Número Il, pág. 24 una foto de un grupo de yugoslavos, que el 1 de diciembre 1930 participó en el Tedeum oficial en Buenos Aires. Incluyendo a los cinco niños, en la imagen se pueden a contar 40 personas.
[5] Durante la Segunda Guerra Mundial este Hogar se unió a las filas de la Lucha de Liberación Nacional partisana.
[6] En el primer año de trabajo se establecieron filiales en: (a) en Brasil: Sao Paulo, Belén, Villa Pompeya, Indianopolis, Sao Gaitán, Sao Bernardo, Ipiranga, Mooca; (b) en los barrios y suburbios de la ciudad de Buenos Aires: Belgrano, Villa del Parque, Centro, Boedo, La Boca, Florida, Morón, Piñeyro, Avellaneda (fue la primera filial establecida), Dock Sud y Villa Dominico; en curso de organización: Chacarita, Lanús; (c) en la provincia de Santa Fe: Rosario, Maizales, Arequito; en curso de organización: Villa Mugueta, Villa Constitución, Chabas, Chovet y Los Molinos; (d) en la provincia de Buenos Aires: Arias, Rancagua, Arroyo Dulce y El Socorro; en preparación: Todd. Datos según los dibujos topográficos en "Domobran Croata" Nº 52, del 12/06/1932, pág. 17.

 Dr. Vjekoslav Vrančić – Defendimos al Estado





Traducción realizada por el magister José María –Joza– Vrljičak

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El magister José María –Joza– Vrljičak es el director de la revista Studia Croatica desde 1994.

012 S Hrvatima u Južnoj Americi (1929-1931) - Dr. Vjekoslav Vrančić

6. DR. JURAJ KRNJEVIĆ I «HRVATSKI DOMOBRAN»

Ne postoji pisana poviest hrvatskog izseljeničtva u atlantskim zemljama Južne Amerike, koja bi nam omogućila dati vjernu sliku prilika, pod kojima je 1931. godine dr. Branko Jelić počeo političkim djelovanjem u tom dielu svieta. Zato ni ovaj kratki prikaz ondašnjeg stanja na obalama rieke La Plata nema drugu svrhu, nego približno predočiti sredinu, u kojoj se taj rad odvijao.

U ono vrieme, koje se poklapa i s mojim boravkom u tim zemljama, ogromna većina hrvatskih izseljenika potjecala je iz primorskih naselja Dalmacije i Hrvatskog primorja, kao i sa sela iz ostalih hrvatskih krajeva. Izvor života bio je fizički rad, pretežno u poljodjelstvu, manje u gradovima. Druga vrsta useljenika bila je malobrojna i ne igra ulogu kod ocjene prilika hrvatske emigracije u tim krajevima svieta.

Prema statistici zagrebačkog Izseljeničkog komesarijata iz 1939. godine, broj izseljenika s područja ondašnje Jugoslavije iznosio je u ono vrieme: u Argentini 150.000, Brazilu 15.000 i Uruguayu 10.000, u zaokruženim ciframa. Sliedom istog izvora, iz kojeg smo uzeli ove podatke[1], na izseljenike hrvatskog podrietla odpadalo je od toga 80 %. Njihov smještaj u Argentini bio je razasut u 133 naselja, u Brazilu okupljen u 11, a u Uruguayu u 3 naselja.

Budući da je u razdoblju između 1929. i 1939. migraciono kretanje između hrvatskih zemalja i Južne Amerike bilo zastalo, možemo navedene okrugle brojeve smatrati približno jednakim za obje spomenute godine.

U Brazilu hrvatski su se izseljenici smjestili u gradu Sao Paulu i okolici, a u Uruguayu, u Montevideu, glavnom gradu zemlje. U Argentini pretežan broj hrvatskih useljenika živio je u plodnom poljodjelskom području, koje tvore sjeverni dio pokrajine Buenos Aires i južni dio pokrajine Santa Fe, dakle prostor sjeverno od grada Buenos Airesa i južno od Rosarija. Među tim useljenicima bilo ih je manjih i većih zemljoposjednika ili takvih, koji su najmljenu zemlju obradivali za vlastiti račun. Useljenici, koji nisu našli stalnog zaposlenja u unutrašnjosti zemlje, živjeli su u glavnom gradu, Buenos Airesu, i neposrednoj okolici. 

Računa se, da ih je u ono vrieme tu bilo oko 20.000. Mogućnost zaposlenja pružali su javni radovi, druge vrste gradnja, kao i industrijska poduzeća, koja su bila ograničena na preradu proizvoda poljodjelstva (mlinovi, jestivo ulje) i stočarstva (veleklaonice, kožare). Tko nije imao stalnog zaposlenja, radio je prigodne poslove čekao vrieme žetve, da se zaposli kao privremeni poljodjelski radnik. Na jugu Argentine, oko naselja Comodoro Rivadavia, u pokrajini Chubut, bila je skupina hrvatskih radnika zaposlenih na petrolejskim izvorima. Kako je rečeno, ostatak hrvatskih useljenika u Argentinu bio je razasut po cieloj zemlji.

O hrvatskim organizacijama u ovim južnoameričkim državama znademo malo. U Brazilu i Uruguayu nije ih moglo biti, jer je hrvatsko izseljavanje u te zemlje u većem broju počelo tek poslije Prvog svjetskog rata. Pišući o družtveno-političkom životu i kulturno-prosvjetnoj djelatnosti, Holjevac u Argentini spominje svega tri družtva hrvatskih useljenika[2]: «Društvo slavjanske uzajamne pomoći», osnovano 5. XI. 1882. u Buenos Airesu, koje kasnije mienja ime u «Jugoslavensko društvo uzajamne pomoći»[3] , zatim «Društvo južnih Slavena — za materinsku riječ», osnovano u naselju Acebalu 1908. godine, i «Hrvatsko tamburaško društvo — Sokol», u istom mjestu 1909., oboje u blizini grada Rosarija.

Za vrieme Prvog svjetskog rata, osnovano je u Argentini, na podticaj središnjice iz Valparaisa, Chile, niz ogranaka «Jugoslavenske narodne obrane», koja je podupirala «Jugoslavenski odbor».

Poslije stvaranja države SHS nailazimo u Argentini na organizacije hrvatskih izseljenika pod imenom «Hrvatski iseljenički dom), tako u naseljima Villa Mugueta i Arequito, oboje u pokrajini Santa Fe, te u Comodoro Rivadavia, pokrajina Chubut.
U Sao Paulu, Brazil, djeluje također «Hrvatski iseljenički dom», te «Hrvatska Sloga» i H.Š.K. «Zrinski».

Poslije atentata na hrvatske narodne zastupnike u beogradskoj Narodnoj skupštini, u širokim slojevima hrvatskog useljeničtva u ove tri južnoameričke zemlje umire jugoslavenstvo. Ono se očituje izključivo oko generalnog konzulata u Buenos Airesu i počastnog konzulata (Hrvat iz Istre, Branko Rubeša) u Rosariju[4].

U koliko su politički opredieljeni, hrvatski izseljenici onoga vremena pristaše su Hrvatske seljačke stranke. U Rosariju je bila osnovana i organizacija Stranke, koja je održavala veze s vodstvom u domovini, a kasnije s njegovim predstavnicima u emigraciji. Članstvo «Hrvatskog Doma» u Montevideu nije osnovalo stranačku organizaciju, ali je u ogromnoj većini bilo opredieljeno za HSS[5].

U ono vrieme nije u Argentini postojala nikakva hrvatska nacionalistička organizacija. Pod tim imenom počeo je djelovati ing. Ivan Kolusi, kada je svome buletinu «Croacia» dao tu oznaku.

Osim ing. Kolusija i prof. Žuvanića, spremnih za suradnju, nije dr. Branko Jelić u Argentini našao nikakve osnove za svoj budući rad. U Argentinu došao je široka srdca i s velikom ljubavlju za Hrvatsku. Za uzvrat, dobio je jednak odgovor širokih slojeva hrvatskog izseljeničtva, koje mu se pridružilo.

Ne računajući brojne sastanke, skupštine, kongrese, pučko glasanje i druge akcije, treba spomenuti, da je u samoj prvoj godini rada dr. Jelić sa svojim suradnicima uzpostavio 28 podpuno organiziranih Ogranaka «Hrvatskog Domobrana», s Glavnim Starješinstvom u Buenos Airesu i Podstarješinstvima u Montevideu i Sao Paulu na čelu. Osam Ogranaka bilo je u toku organiziranja, a u 20 mjesta uzpostavljena su povjerenstva. Svi «Iseljenički domovi» i brojni pristaše HSS pristupit će u redove Domobrana[6].

U svome političkom radu dr. Branko Jelić nije nastupao stranački, nego obćehrvatski. Družtveno glasilo puno je slika i spomena Vođe i Učitelja Stjepana Radića. Imena i slike dr. Mačeka, dr. Pavelića, ing. Košutića i dr. Krnjevića objavljuju se često, zajedno i uzporedno. Dr. Mačeka redovito se stavlja izpred dr. Pavelića.

Naglašuje se zajednička borba i zajednički cilj Hrvata: samostalna država Hrvatska. Kao primjer navodim članak zagrebačkog dopisnika P.M., koji je objavljen u broju 46, od 23. 4. 1932. u družtvenom glasilu «Hrvatski Domobran» pod naslovom «Dr. V. Maček i dr. A. Pavelić — dvije svijetle točke hrvatske sadašnjice».

U članku se među ostalim kaže: «Mi, sadašnja generacija, nismo ni izdaleka u stanju, da procijenimo značaj divovske borbe ovih dvaju svijetlih točaka hrvatske sadašnjice i hrvatske sutrašnjice; mi ne možemo ni približno stvoriti pravu predodžbu o tome, iz kakve su opasnosti ova dva Velikana spasila svoj narod...»

U broju posvećenom prvoj godišnjici izlaženja (12. lipnja 1931. — 12. lipnja 1932.) polovicu naslovne stranice glasila zauzimlju slike dr. Mačeka i dr. Pavelića, smještene izpod stiliziranog grba hrvatskih pokrajina, a zaokružene imenom lista «Hrvatski Domobran». Izpod toga sliedi tekst: «Nosioci borbe izražene u načelima Hrvatskog Domobrana: bezkompromisna borba do ostvarenja samostalne države Hrvatske».

Još prije dolazka dr. Jelića, Kolusi je u buletinu «Croacia» zauzeo i do kraja odrtao jednak obćehrvatski smjer pisanja. Već u prvom broju buletina donosi na skoro čitavoj 2. stranici sliku Stjepana Radića uz kratku napomenu; 10. i 11. stranicu posvećuje dr. Vladku Mačeku, a 12. do 14. španjolskom prievodu poruke, koju je dr. Juraj Krnjevič, kao narodni zastupnik i glavni tajnik Hrvatskog narodnog predstavničtva, uputio francuzkom državniku i tadašnjem ministru vanjskih poslova, Aristide-u Briandu.
Poruka dr. Krnjevića imala je onda velikog odjeka u hrvatskoj emigraciji i ulievala joj nadu, pa je radi sjećanja i danas vriedno ponoviti njen sadržaj.

Povod poruci dr. Krnjevića bio je «Memorandum o stvaranju pan-europske federacije», koji je u mjesecu svibnju 1930. Aristide Briand uputio svim europskim vladama, moleći ih za opazke i priedloge njegovu nacrtu.

Pozivajuči se na rieči samog Brianda, prema kojima je svrha njegova priedloga naći 'zajedničko rješenje svim pitanjima, koja se tiču organizacije europskog mira, i razboritu upotrebu svih živih snaga Europe', dr. Krnjević u svojoj poruci (po svoj prilici od mjeseca lipnja 1930.) izražava mišljenje, da je za podpun uspjeh Briandovih nastojanja neobhodno potrebno, da čuje opazke i priedloge ne samo europskih vlada, nego također i onih naroda, koji nemaju svojih narodnih vlada, pa prema tome ne mogu izravno sudjelovati u tom važnom zadatku, što bi bilo veoma potrebno, jer je europski mir bio uviek uzko povezan sa sudbinom tih naroda.

U nastavku spisa dr. Krnjević smatra, da bi bilo od koristi, kada bi Briand u ovom predmetu saslušao i hrvatski narod, koji se za svoja ljudska prava uviek borio mirnim sredstvima i koji od te borbe nije odustao niti nakon umorstva svoga Vođe u beogradskom Parlamentu.

Radi toga, a u svojstvu hrvatskog narodnog zastupnika i glavnog tajnika Hrvatskog narodnog zastupstva, skreće pažnju na pitanje, koje je po svojoj naravi opasnost za europski mir, sve dok se za njega ne nađe temeljito rješenje. To pitanje jest ono Hrvatske i Srbije.

U nastavku dr. Krnjević prikazuje ondašnji položaj Hrvatske ovako:

Hrvatska i hrvatski narod ušli su 1918. godine u zajednicu sa Srbijom i srbskim narodom s namjerom, da svoj narodni život urede na osnovi samoodređenja.
Pravo na samoodređenje bilo je zajamčeno Hrvatskoj i hrvatskom narodu ne samo na osnovu suvremenog međunarodnog stanovišta, nego i pravom naroda, koji su u prošlosti tvorili Austro-Ugarsku monarhiju, da žive podpuno slobodni, što im je, uostalom, bilo zajamčeno i međunarodnim ugovorima. Mirovnim ugovorom bio je hrvatski narod priznat kao nacionalni čimbenik u zajednici Srba, Hrvata i Slovenaca. U Saint Germainskom ugovoru od 10. 9. 1919., Srbija je dala savezničkim i kosavezničkim silama podpuno jamstvo, da će poštivati slobodu Hrvatske i hrvatskog naroda («absolutno jamstvo vladavine na temeljima slobode i prava»).
Osim toga, predstavnici Srbije izjavili su izravno hrvatskom narodu svoju volju, da će izpuniti te obaveze.
Na koji je način Srbija izpunila te obaveze? — postavlja pitanje dr. Krnjević i odgovara:
Nakon povratka srbske vojske (preko Soluna, m. o.) 1918., Srbija je vojnički zaposjela čitavo hrvatsko područje. Pod zaštitom vojne sile domogla se ona cjelokupne vlasti u Hrvatskoj, ukinuvši i samu obćinsku samoupravu. Zloupotrebljavajuči vlast, Srbija je počela gaziti hrvatsku narodnu individualnost, zabranivši svaku hrvatsku političku manifestaciju i izkorišćavajući gospodarski hrvatske pokrajine u korist Srbije.
Tri godine kasnije nametnula je državni ustav protiv jednodušne volje hrvatskog naroda. Tim činom postigla je pravno osnaženje stanja stvorenog u prošlim godinama i ojačala time srbsku svevlast. Pod ustavnim vladavinama od 1921. do 1929., parlamentarne vlade, složene od većine postignute putem krivotvorenih izbora, učinile su sve moguče, da tu svevlast utvrde.
Hrvatsko parlamentarno zastupstvo nastojalo je svim sredstvima učiniti mogućim zajednički život Hrvata i Srba, ali se na to odgovorilo umorstvima Hrvata — među njima i njihova vođe Stjepana Radića, izvršenog dne 20. lipnja 1928. za vrieme parlamentarne sjednice u Beogradu.
Nekoliko mjeseci kasnije nametnuo je kralj Aleksandar samovlade i svojom neograničenom vlašću pokušao sada postići ono, što mu nije uspjelo pomoću srbskih parlamentarnih stranaka. Absolutistički režim zabranio je Hrvatima upotrebu narodnog imena, zastave i grba. Iz škola izbacio je hrvatske knjige, a hrvatska kulturna družtva prisiljava na razpust ili ih sve jednostavno razpušta, plieneči u većini slučajeva njihovu imovinu.
Samovoljno je razkomadao hrvatske pokrajine, podvrgavši ih srbskom jarmu i zabranivši upotrebu njihovih imena, kojima se služe stoljećima. Ovoga časa nastoje uništiti hrvatsko narodno predstavničtvo i političku organizaciju, oko koje se okuplja čitav hrvatski narod. Da bi to postigao, pao je tako nizko, da zlostavlja i muči veliki broj Ijudi, kako bi iz njih izvukao izjave potrebne za obtužbu protiv dr. Vladka Mačeka, nasljednika Stjepana Radića i sadanjeg hrvatskog vođe, kojeg se diktatorski režim želi riešiti pod svaku cienu. Ti su ljudi bili batinani, tučeni vrećicama pieska, vješani o zidove, bodeni čavlima i iglama, prženi sviećama po čitavom golom tielu, itd. itd.
Gušenjem slobode tiska, zabranom prava slobodnog sastajanja, udruživanja i svake kritike režimskih organa, uzpostavom redarstvene svemoći, ukidanjem nezavisnog sudstva, ovaj režim onemogućio je svaku zakonsku obranu najosnovnijih ljudskih prava hrvatskog naroda.
Takvi postupci nisu nikada urodili željenim uspjehom. Postupci srbskih parlamentarnih stranaka (napose zločin od 20. lipnja 1928.) i neprikrivena namjera absolutističkog režima, razorili su svaku vezu —moralnu i političku— između Hrvatske i Srbije. Gaženjem moralnih i političkih obveza, preuzetih prema velevlastima, podpisnicama mirovnog ugovora, kao i prema hrvatskom narodu, svi predstavnici Srbije, bivši i sadašnji, izgubili su na povjerenju u tolikoj mjeri, da hrvatski narod ne može povjerovati njihovim budućim obećanjima, sve i kada bi ona bila izkrena.
Hrvatski narodni zastupnici, birani od hrvatskog naroda vjeruju, da pitanje izmežu Hrvatske i Srbije mogu riešiti mirnim putem i temeljito samo oni narodi, pred kojima se Srbija obvezala, 'da će izpuniti Saint Germainski ugovor.
Poviest nas uči, da gaženje ljudskih prava i podjarmljivanje naroda, ako ih se na vrieme ne ukine, uviek uzrokuju težke međunarodne zapletaje, koji u mnogim slučajevima imaju sudbonosne posljedice u međunarodnom životu.
Duboko sam uvjeren —završava dr. Krnjević svoju predstavku— da će Vaša Ekselencija napraviti važan korak u pravcu organiziranja europskog mira, ako se stavite na čelo podhvata velesila podpisnica Saint Germainskoga ugovora, da se rieši gore izneseno pitanje, jer će se na taj način osigurati mir u onom dielu Europe, u kome je vrenula izkra, koja je prouzročila svjetski rat, upravo radi nategnutih odnosa između naroda.
Molim V. E., da primi izraze mog dubokog poštovanja.
Podpis: Dr. Juraj Krnjević, glavni tajnik Hrvatskog narodnog zastupstva.

Na širokogrudni i rodoljubni rad dr. Jelića, ing. Kolusija i prof. Žuvanića, širen putem organizacije «Hrvatskog Domobrana», dr. Krnjević je odgovorio stranačkom uzkogrudnošću. Nije mi poznato, da li je to dr. Krnjević učinio javno, ali jest u brojnim pismima pripadnicima HSS u Južnoj Americi, s kojima je održavao redovito dopisivanje, ili im odgovarao na prigodna pisma. U tim pismima zauzimao je dr. Krnjević stav, da: «nema druge politike hrvatskog naroda, nego li je politika Stjepana Radiča, ni druge političke organizacije, nego li je Seljačka Stranka».

Za vrieme moga ondašnjeg boravka u Argentini bilo mi je poznato, da ne vlada jednodušnost u vodstvenim redovima hrvatske političke emigracije. Kasnije, prilikom moga susreta s dr. Brankom Jelićem u Beču, u ljetu 1932., saznao sam mnoge pojedinosti o nesklonom stavu dr. Krnjevića prema njemu i «Hrvatskom Domobranu». 

Slučaj je htio, da su mi nakon mog povratka u Argentinu, 1947. godine, poslije izgubljenog hrvatskog obranbenog rata, stavljena na razpolaganje dva izvorna pisma dr. Krnjevića, čiji sadržaj osvjetljuje prilike onoga vremena. Pisma su vlastoručna, pa o njihovoj vjerodostojnosti nema dvojbe. Mislim, da objava njihova sadržaja nije ni danas suvišna.

Jedan od listova, pisan je u Ženevi dne 4. listopada 1931., na poslovnom papiru «CROATIA, Croatian Political Newspaper, 70 Route de Florissant». Upravljeno je Juri Staniću, bivšem predsjedniku Mjestne organizacije HSS u Vitini, Hercegovina, tada u Montevideu, Uruguay.

Stanić je u ono vrieme pristupio organizaciji «Hrvatskog Domobrana». Početkom lipnja 1931. ulazi u Privremeni, a 2. kolovoza biva Skupštinom biran u prvi odbor Uprave družtva, pod starješinstvom Nikole Antića i dostarješinom Stjepanom Katalinićem[7]. Tri tjedna poslije toga, Stanić se javlja dr. Krnjeviću, a ovaj mu obširno odgovara[8].




[1] Holjevac, nav. djelo, str. 196-198.
[2] Navedeno djelo, str. 209-210.
[3] Kako je meni rečeno prilikom moga boravka u Buenos Airesu 1930. godine, družtvo uzajamne pomoči, osnovano 1882. od Nikole Mihanovića. pretežno za njegove namještenike hrvatskog podrietla, zvalo se je «Sociedad Austro-Hungara de Socorros Mutuos», dakle austro-ugarsko družtvo uzajamne pomoći, prema državljanstvu članstva. Družtvo je imalo zajedničku zidanu grobnicu s istim uklesanim nadpisom. Poslije sloma Monarhije, družtvo je promienilo ime u «slavjansko», a kasnije, na pritisak poslanika Ive Grisogona, u «jugoslavensko». Rečeno mi je, da se od članova tražilo, da promiene i nadpis za grobnici, ali da su oni to odklonili. Jedan od njih komentirao je: «Žive su nas prevarili, ali mrtve, ne!»
[4] Za ilustraciju prilika donio je Kolusi u buletin «Croacia», broj Il., str. 24. fotografiju skupine Jugoslavena, koji su dne 1. prosinca 1930. sudjelovali na službenom Tedeumu u Buenos Airesu. Ukljutivši petero djece, na slici se može prebrojiti 40 osoba.
[5] Za vrieme Drugog svjetskog rata ovaj Dom pristupio je redovima partizanske Narodno-Oslobodilačke Borbe.
[6] Prve godine rada uzpostavljeni Ogranci nalazili su se: (a) u Brazilu: Sao Paulo, Belen, Villa Pompeia, Indianopolis, Sao Gaitano, Sao Bernardo, Ipiranga, Mooca; (b) u četvrtima i predgradima grada Buenos Airesa: Belgrano, Villa del Parque, Centro, Boedo, Boca, Florida, Morón. Piñeyro, Avellaneda (prvi osnovani Ogranak), Dock Sud i Villa Dominico: u toku organiziranja: Chacarita, Lanús; (c) u pokrajini Santa Fe: Rosario, Maizales, Arequito; u toku organiziranja: Villa Mugueta, Villa Constitución, Chabas, Chovet i Los Molinos; (d) u pokrajini Buenos Aires: Arias, Rancagua, Arroyo Dulce i El Socorro; u pripremanju, Todd. (Napomena: španjolsko ll odgovara hrvatskom lj, a ch hrvatskom č).
Podatci prema topografskom crtetu «Hrvatskog Domobrana», broj 52, od 12. 6. 1932., str. 17.
[7] «Hrvatski Domobran», br. 1 od 12. 6. 1931., str. 6, i br. 9, od 8. 8. 1931., str. 6.
[8] Neka mjesta iz pisma dr. Krnjevića bit će potrebno razjasniti. Takva mjesta označit tu brojevima, a razjašnjenje dati iza teksta obaju pisama dr. Krnjevića.

Dr. Vjekoslav Vrančić - Branili smo Državu 




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El magister José María –Joza– Vrljičak es el director de la revista Studia Croatica desde 1994.


L’esprit de Split - Texte du journal Le Devoir-Montréal


TOURISME CROATIE

L’esprit de Split

Un bijou architectural et patrimonial attirant mordus d’histoire et visiteurs de passage


29 avril 2017 | Annabelle Caillou à Split | Voyage

La ville de Split est un labyrinthe à échelle humaine, tantôt à ciel ouvert, tantôt fermé, agrémenté de nombreuses marches et de ruelles étroites.
Photo: Annabelle Caillou Le DevoirLa ville de Split est un labyrinthe à échelle humaine, tantôt à ciel ouvert, tantôt fermé, agrémenté de nombreuses marches et de ruelles étroites.

Si les villes européennes ont pour habitude de multiplier les musées pour raconter leur histoire, Split ne compte que quelques petites galeries d’art, le musée archéologique et le musée ethnologique. L’histoire de cette ville croate est plutôt imprégnée dans son architecture et son organisation urbaine. Après tout, pourquoi se souvenir du passé dans un seul musée lorsqu’on peut y consacrer tout un quartier ?

Avec ses 6200 kilomètres de côtes et ses 1244 îles et îlots, la région de la Dalmatie gagne en popularité auprès des voyageurs depuis quelques années. Entourée par la mer Adriatique et accueillant les ruines romaines du palais Dioclétien inscrit au Patrimoine mondial de l’UNESCO, Split est la destination préférée des touristes après Dubrovnik.

Son cadre idyllique n’est plus un secret pour personne : une mer bleue cristalline, une vue sur la chaîne de montagnes des Alpes dinariques, un climat méditerranéen avec des températures clémentes, de longues plages de galets blancs et une vie nocturne très animée. Mais Split représente surtout un bijou architectural et patrimonial attirant autant les mordus d’histoire que les visiteurs de passage.

En se baladant dans les rues de la vieille ville, croisant ici et là de grandes places animées, des églises de pierres blanches et de gigantesques colonnes de granit, les voyageurs se trouvent en réalité dans l’ancien palais de l’empereur Dioclétien. C’est l’un des plus importants vestiges romains à travers le monde, qui s’étend sur tout un quartier de Split complètement piétonnier.

Construit entre la fin du IIIe siècle et le début du IVe, le palais de 38 000 mètres carrés constituait la résidence principale de l’empereur. « Au nord, on retrouvait les entrepôts, les ateliers, les logements des soldats et des serviteurs. La partie sud était réservée aux appartements de l’empereur : salle à manger, bibliothèque, chambres et lieux de culte », explique Ivica Juric, guide touristique de Split depuis deux ans.

Photo: Annabelle Caillou Le DevoirAu fil des années, le palais Dioclétien a été transformé en habitations. 

Bien que le palais ait partiellement été détruit par les barbares au XIIe siècle, de nombreux éléments sont restés intacts. La vieille ville s’est même développée à partir de cette forteresse pour mélanger de façon harmonieuse vestiges du passé et modernité du XXIe siècle.

Les appartements du palais se sont ainsi transformés en habitations, le temple et le mausolée ont été convertis en église et en cathédrale, tandis que petits cafés, restaurants et boutiques ont envahi l’enceinte du palais. « Difficile de savoir si le palais se trouve dans la ville ou si la ville est dans le palais », lance Ivica Juric.

Pour y entrer, il faut d’abord trouver l’une des quatre grandes portes situées aux quatre points cardinaux. Une fois à l’intérieur commence une promenade dans un labyrinthe à échelle humaine, tantôt à ciel ouvert, tantôt fermé, agrémenté de nombreuses marches, de ruelles étroites cachant des cafés, des restaurants et des magasins.

Chaque jour, les pas des visiteurs glissent sur les pavés blancs ; il suffit de quelques heures pour faire le tour du palais et retrouver facilement son chemin.
Photo: Annabelle Caillou Le DevoirConstruit entre la fin du IIIe et le début du IVe siècles, le palais de 38 000 mètres carrés constituait la résidence principale de l’empereur.

Certains se laissent emporter par les chants a cappella de voix d’hommes qui résonnent entre les murs. « C’est la Klapa, la musique traditionnelle de Croatie ; ça parle surtout d’amour, de la patrie et de la mer sur une touche de nostalgie », précise le guide touristique. La Klapa fait notamment partie du Patrimoine culturel immatériel de l’UNESCO depuis 2012.

En rejoignant le groupe de chanteurs, impossible de manquer la place publique principale : le Péristyle du palais Dioclétien. Il s’agit d’une cour à ciel ouvert de 35 mètres sur 13 offrant un spectacle architectural : des monuments et des bâtiments de plusieurs styles et d’époques bien différentes s’y côtoient.

La place est bordée de gigantesques colonnes de granit datant de l’Antiquité. Elles supportent des arcades ornées de fresques derrière lesquelles se trouve la cathédrale de Saint-Domnius, construite au Moyen Âge.

Du haut de son clocher, la vue sur la ville est incroyable. Parmi les colonnes se cache un sphinx égyptien vieux de 3500 ans, très bien conservé. Sur un autre côté du Péristyle s’érige le palais Grigono-Cipci, qui remonte quant à lui à la Renaissance.

Photo: Annabelle Caillou Le DevoirL’ancienne mairie a été transformée en un café, le Luxor, dont la terrasse n’est autre que les marches du Péristyle.

Mais cette place est bien plus qu’un trésor patrimonial. L’ancienne mairie qui borde l’un de ses côtés a été transformée, il y a une dizaine d’années, en un café, le Luxor. La terrasse ? Ce sont les marches du Péristyle, recouvertes d’un coussin pour s’asseoir confortablement et de planches de bois en guise de tables. On vient y prendre un café le matin pour profiter des rayons du soleil qui traversent les colonnes.

La nuit tombée, on y boit un verre en écoutant un artiste, différent chaque soir. Certains couples s’aventurent même à improviser des pas de danse au son de douces mélodies, tandis que d’autres poussent quelques notes pour accompagner le chanteur. Une façon de permettre aux Splitois et aux touristes de s’approprier le patrimoine antique de la ville.

Si on tend l’oreille, il est possible d’entendre l’animation venant du marché de fruits et légumes, le Pazar, à quelques pas du Péristyle, en sortant par la porte d’Argent à l’est du palais. Ouvert tous les jours jusqu’à 13 h, ce marché fait partie intégrante de la vie quotidienne des Splitois. Les marchands y vendent légumes, fruits, noix, charcuteries, huiles d’olive et fromages du pays.
Photo: Annabelle Caillou Le DevoirAu marché de fruits et légumes, le Pazar, on s’échange des recettes pour préparer épinards, choux- fleurs et blettes, légumes phares de la région.

Ce qu’on y déniche à petits prix est aussi fascinant que le spectacle qui se déroule sous nos yeux : des locaux marchandent longuement en croate, tandis que d’autres s’échangent des recettes pour préparer épinards, choux-fleurs et blettes, légumes phares de la région. C’est le lieu idéal pour se mêler aux habitants, bien qu’il soit difficile de communiquer avec eux sans parler le croate.

Oubliez la langue « universelle » de Shakespeare et tentez plutôt le langage des signes ; les marchands y sont habitués. À l’opposé, du côté ouest, il existe aussi un marché de poissons frais : picarels, sardines, maquereaux, loups de mer, homards, crustacés… Il y en a pour tous les goûts.

Du côté sud, la porte de Bronze ouvre sur la baie et mène directement sur la Riva, une grande avenue piétonne, noire de monde du matin au soir. Elle propose une balade qui longe le bord de mer semé de palmiers. Certains artisans s’y installent pour vendre leurs oeuvres, tandis que les cafés investissent ses terrasses.
Photo: Annabelle Caillou Le DevoirDepuis les hauteurs du parc Marjan, la vue sur la ville de Split est incroyable, et encore plus au coucher du soleil.
Au-delà des murailles, le charme ne s’estompe pas. Depuis les hauteurs du parc Marjan — qui se prononce Marianne —, la vue sur la ville est magnifique. Il est possible de distinguer parfaitement le palais Dioclétien, la Riva, le port, la cathédrale. Au loin, les montagnes d’un côté et la mer d’un bleu perçant de l’autre, sur laquelle arrivent et partent sans cesse les ferrys vers les îles.

La balade sur la colline, longue de 3,5 kilomètres, large de 1,5 kilomètre et haute de 178 mètres, permet de souffler un peu et d’échapper aux bruits de la ville. Un moment de calme bienvenu pour profiter de la végétation variée, du chant des cigales et des oiseaux, et pour s’enivrer de l’odeur des pins et de la mer. Prenez donc un rafraîchissement au café Vidilica, en haut de la colline, qui offre un panorama unique sur Split au coucher du soleil.
Photo: Annabelle Caillou Le DevoirLa chaîne de montagnes des Alpes dinariques ajoute du charme à la ville croate.

Victime de son succès ?

Depuis la fin des années 1990, la Croatie ne cesse d’attirer les voyageurs. Rappelons qu’il a fallu attendre l’éclatement de l’ex-Yougoslavie ainsi que la fin de la guerre qui a fortement touché cette partie de l’Europe pour que les touristes commencent à envisager de découvrir ce pays.

En 2016, la Croatie a accueilli pas moins de 13,8 millions de visiteurs étrangers, indique le site officiel du tourisme. Durant la haute saison, les voyageurs affluent surtout sur la côte Adriatique, propice à la baignade. À Split, les bateaux de croisière débarquent de nombreux touristes pour la journée. Un succès qui peut affecter le plaisir de la visite pour certains, et le quotidien pour d’autres. « L’été, c’est parfois difficile de faire traverser l’une des places par un petit groupe tellement il y a de monde, témoigne Ivica Juric. Le tourisme est la première source de richesse ici… malheureusement. »
L'île d'Hvar, coupée du mondeDe passage à Split, impossible de ne pas réserver au moins une journée pour se rendre sur l’une des îles proches de la côte. Parmi les plus courues, Brac, Hvar et Vis offrent de spectaculaires paysages montagneux et une atmosphère favorable à la détente et à la baignade.
 
Très (voire trop) populaire en plein été, l’île de Hvar nous a semblé la destination idéale pour un mois d’avril ensoleillé. À peine deux heures de traversier et vous voilà sur une île paradisiaque, coupée du monde.
 
En haut de la forteresse, la vue est digne d’une carte postale : des maisons en pierre aux toits rouges, des montagnes en arrière-plan, des champs d’oliviers et de vignes un peu plus loin, et la mer turquoise à perte de vue.

Promenade dans le parc national KrkaBien que Split possède un grand parc, certains rechercheront davantage de nature et de grands espaces pendant leur séjour. À une heure de la ville se trouve le parc national Krka. Il s’étend autour de grandes cascades creusées par la rivière du même nom. Une balade d’une heure vous emmène dans la forêt entre cascades, marécages et ruisseaux. On y trouve pas moins de 800 variétés de plantes et 200 espèces d’oiseaux. Sans oublier les poissons et les batraciens que l’on croise en chemin. Pour finir la promenade, rien de mieux qu’un petit plongeon dans le bassin des chutes de Skradinski.

En vracDormir. Chez l’habitant, ça reste la meilleure façon de découvrir Split. Il existe de nombreux logements situés dans le centre-ville et la vieille ville, disponibles sur Airbnb à des prix avantageux.
 
MangerLe restaurant Buffet Fife, proche du port, au bas de la colline Marjan, est une adresse à ne pas manquer. On y propose des mets typiquement croates, c’est-à-dire une cuisine méditerranéenne. Le tout est très copieux et à un coût très abordable. À essayer : la salata od hobotnicea (salade de poulpe), les sarmas (choux farcis) ou encore les pržene lignje (calmars frits).
 
Transport. Pour ceux qui ne veulent pas s’encombrer d’une voiture, prendre le bus est un moyen fiable, efficace et vraiment pas cher pour se déplacer dans les environs. Des ferrys vous emmènent tous les jours sur les îles proches de la côte.

Texte du journal Le Devoir-Montréal

Monday, 1 May 2017

Caritas Croata Cardenal Stepinac - Té a Beneficio


072 Vukovar Museum - Documents collection

072 Vukovar Museum - Documents collection
Vukovar: Gradski Muzej - Museo Municipal - Municipal Museum
Zbirka dokumenata - Colección de documentos - Documental collection



Diploma Velikom županu Petru pl. Jurkoviću s grbom Srijemskih Karlovaca, 1899.
Diploma del Gran Zupan (Alcalde) Petar pl. Jurković con el escudo de armas de Srijem Karlovac, 1899.
Diploma of the Great Zupan Petar pl. Jurković with the coat of arms of Srijem Karlovac, 1899.

Arhiv Gradskog muzeja Vukovar