La glagolitza croata:
Con motivo del 1100º aniversario de la actuación de los SS. Cirilo y Metodio (863-1963)
Marko Japundzic, Roma, Italia
Studia Croatica, Año V, Buenos Aires, 1964, N° 14-15
El 11 de mayo de 1963, es decir, en la fiesta de los hermanos SS. Cirilo y Metodio (de acuerdo al rito oriental), el Papa Juan XXIII firmó solemnemente, en presencia de los representantes de todos los pueblos eslavos, su carta apostólica Magnificus eventus, con lo que inauguró los festejos conmemorativos del 1100º aniversario de la actuación de los SS. Cirilo y Metodio.
Este mensaje papal nos trae recuerdos de la encíclica del gran Papa León XIII Grande Munus -Grandiosa Obra-, publicada hace un siglo, la que marcaba el comienzo de una nueva época en el campo de eslavística.
Cuando León XIII dio a conocer su encíclica, ésta no encontró cálida acogida en las naciones latinas y germanas y hasta los eslavos separados la consideraron mera propaganda de Roma.
El mensaje del Papa Juan XXIII, en cambio, suscitó gran repercusión entre los alemanes, quienes entre el 12 y el 16 de junio de 1963 organizaron un gran congreso de eslavistas en Salzburgo, que, además de discutir los problemas científicos, constituyó una importante manifestación religiosa. Fue una especie de compensación de las manifestaciones, que faltaron precisamente en los países donde vivieron y actuaron los SS. Cirilo y Metodio y donde actualmente pueden ser tratados únicamente como filósofos y educadores.
Los SS. Cirilo y Metodio, griegos de origen, nacieron en Salónica, Macedonia, donde junto a griegos residían muchos eslavos. Primero fueron altos funcionarios estatales, luego monjes, misioneros entre los casaros en el Mar de Azov y, por último, en 863, el emperador bizantino Miguel III los envió a Moravia, a pedido del príncipe moravo Rastislav. En Moravia introdujeron la liturgia eslava, y fundaron la jerarquía eclesiástica eslava. San Cirilo murió en Roma en 869 y San Metodio en Moravia en 885. Muerto San Metodio, los discípulos de los dos hermanos fueron expulsados de Moravia y su obra quedó destruida.
En los últimos cien años mucho se ha escrito sobre su obra. En base a las leyendas, y la biografía de los SS. Cirilo y Metodio, que efectivamente en muchos aspectos resultaron legendarias, se pensaba entre otras cosas que San Cirílico había "inventado" las letras glagolíticas e introducido en Moravia la liturgia oriental. La escritura glagolítica sigue siendo el problema más discutido. Los novísimos estudios, sobre todo los realizados después de la segunda guerra mundial, aportaron nuevos enfoques en el problema de la escritura y la liturgia llamada glagolítica.
Parece que la mayor parte de las provincias croatas fue incorporada a la gran metropolía de Metodio y por eso no es difícil comprender que casi todos los misales y breviarios glagolíticos mencionan la fiesta de los santos hermanos, mientras que algunos contienen su oficio también.
Dedico este trabajo, que se ocupa de recientes estudios sobre problemas poco esclarecidos hasta hoy, a la memoria de los SS. Cirilo y Metodio, que difundían la verdad, y por eso el esfuerzo sincero en la búsqueda de la verdad histórica es la máxima honra que podemos rendirles.
Con la denominación glagolitza actualmente se entienden tres cosas: la escritura glagolítica, la liturgia croata antiguo-eslava y la bibliografía glagolítica, es decir, todos los escritos en letras glagolíticas.
El vocablo originario de glagolitza se refiere sólo a la escritura que tomó su nombre de la cuarta letra del alfabeto antiguo eslavo "glagolju" (la forma más antigua "glagoljo"), lo que quiere decir "hablo". En esta acepción conocemos glagolitza a partir del siglo XIV. Más tarde, especialmente en el uso popular, glagolitza deviene el término para oficios religiosos homónimos, para abarcar luego todo lo que se ha escrito en las letras glagolíticas.
Aquí nos proponemos dar una reseña sumaria del origen de la escritura glagolítica, de los oficios religiosos glagolíticos y, por último, un resumen de la bibliografía glagolítica.
I. La escritura glagolítica croata
Además de la escritura etrusca, el abecedario latino, el alfabeto griego y las runas góticas, encontramos en Europa dos escrituras más que usan los pueblos eslavos: la cirílica, que actualmente y en versión moderna es la escritura nacional de los rusos, ucranianos, búlgaros, serbios, macedonios y montenegrinos, o sea de los eslavos orientales y meridionales que en su liturgia usan el rito bizantino, y la glagolítica que, salvo pocas excepciones, pertenecía y actualmente pertenece en forma exclusiva al pueblo croata.
¿De dónde les viene a los croatas la escritura glagolítica? Es un interrogante que interesó y sigue interesando a los eslavistas eruditos. Sobre el origen de la escritura glagolítica se fraguaron diferentes teorías y siguen naciendo otras nuevas. Citaremos las más importantes:
1. La teoría de San Jerónimo, en el sentido estricto de este término, atribuye el origen de la escritura glagolítica al Doctor de la Iglesia, San Jerónimo (fall. cerca de 420), nacido en la ciudad dálmata Stridone, vale decir en el territorio que desde el siglo VI y VII poblaron los croatas. Hallamos esa teoría, expresada con toda claridad, en el rescripto del Papa Inocencio IV al obispo de Senj, Felipe, en 1248. En la opinión del profesor J. Hamm[1] esta teoría no es anterior al siglo XI y la inventaron los sacerdotes glagolitas para protegerse de los ataques de los sacerdotes latinos en Dalmacia que, especialmente en la época de las reformas de Cluny[2], miraban de reojo la liturgia glagolítica.
Saturday, 7 January 2012
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

0 comments:
Post a Comment